Yo fui uno más
en esta oscuridad que no te dejan ver. La luz de las cosas buenas que
tiene la vida que alumbran a todas esas personas que quieren cambiar.
Y tuve muchas cicatrices en todos estos años, estuve muchas veces en
calles de muerte pero pareciera que siempre había un ángel que me
cuidaba. Mi cuerpo parece un mapa de tantas balas de la policía que
tengo, pero siempre despertaba en un hospital y me daba esperanza,
ganas de vivir, pero siempre estaba esa sombra que no me dejaba ver
el camino.
Ahora reflexioné
y pensé para mi mismo: cuántas cicatrices te dejó este camino
marcado, pero había algo que me faltaba en la vida, y ese algo
llegó cuando ya no había esperanza ni amor. Ese alguien que llenó
todo mi ser, y siempre me cuidó, fue el que entregó su vida por mi
en la cruz del calvario y me llenó de amor, esperanza y fe.
Es mi mejor
amigo, Jesús.
-José
Cristaldo-
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