Para el
servicio penitenciario: un
individuo, un reo, un ignorante.
Te juzgan sin
saber que ellos son de igual humanidad. Tienen hijos y sin saber que
nunca se escupe para arriba, que el destino les puede jugar una mala
pasada, porque este lugar está para cualquier persona y un día sus
hijos podrían pasar por acá aunque esto no se le desea a nadie.
Para la
sociedad: Para
algunos, un malviviente que no tiene derecho a nada. Y para otros, un
pibe que se equivocó como cualquier otro.
Pero ellos
sabrán o no que acá “no” nací, que a medida que voy cumpliendo
mi condena me voy a ir yendo. JA JA JA.
Bueno, che, soy
un pibe común, como vos y mucho más que vos. Sí, a vos te hablo
que tenés millones y millones en el banco, pero jamás podrás ser
lo que sos porque no podés ni salir a caminar, ir a una plaza o a tu
barrio, ni disfrutar de la vida como se debe porque la plata no hace
la felicidad, bah, sí, a mi sí.
El tiempo borra
todo, incluso a las personas. El tiempo borra historias, borra vidas,
borra sueños. Pero nunca podrá borrar mi propia gloria. Podrá
arrancarme el alma en vida pero jamás borrará mi camino. Sigue
dibujado en mi mente cada paso, cada piedra en mi camino, cada beso,
cada amor, y cada lágrima derramada en mis mejillas por lograr mi
objetivo, mi libertad.
-Acevedo Edu-
No hay comentarios:
Publicar un comentario